Página 24 - Revista Unifrut

Versión de HTML Básico

Es un sistema de almacenamiento para frutas y
hortalizas bajo condiciones muy estrechas en
el contenido de oxígeno y de dióxido de carbo-
no dentro de la cámara de refrigeración. Estas
condiciones de bajo oxígeno permiten conser-
var la calidad y extender la vida poscosecha de
la manzana hasta por un año. Las condiciones
específicas de la atmósfera varían de acuerdo
con el tipo de fruta que se va a almacenar y
algunas veces también de acuerdo con la va-
riedad como es el caso en algunas variedades
de manzana. Esto puede incluír el almacena-
miento a la temperatura mínima que resiste la
manzana sin dañarse por frío, sólo por arriba
del punto de congelación; el oxígeno se dismi-
nuye al nivel mínimo (1.0 a 2.0%) mediante el
uso de un sistema de membranas
(scrubber)
, y
el contenido de dióxido de carbono que en la
atmósfera es de 0.03% se aumenta a niveles de
entre 1.0 y 2.0% para reducir la respiración de
la fruta. La temperatura y la humedad relativa
son las mismas tanto en la refrigeración con-
vencional como en la atmósfera controlada.
La manzana por ejemplo, al entrar a la cáma-
ra de refrigeración consume oxígeno y genera
dióxido de carbono en la misma proporción
para cada uno (si consume un 1% de oxígeno
también genera un 1% de dióxido de carbono)
en su proceso de respiración y de conversión
de almidones en azúcares. La disminución del
oxígeno es acelerada además por medio de
un equipo de absorción a base de membranas
(scrubbers)
o por medio de quemadores espe-
ciales, y el dióxido de carbono se absorbe utili-
zando cal hidratada(6kg/ton).
Los niveles óptimos de oxígeno y dióxido de
carbono pueden variar de acuerdo con la va-
riedad de la manzana, su grado de madurez
y condiciones climáticas de la región antes
de cosecha. El objetivo del uso de atmosferas
controladas es reducir el proceso de madura-
ción, mantener la calidad, regular el abasto y
así extender el periodo de mercado.
Franklin Kidd y Cyril West de la Estación Experimental de Refrigeración
en Cambridge, Inglaterra a principios del siglo 20, realizaron los primeros
estudios sobre la respiración de la fruta, su proceso de maduración, y los
efectos de la temperatura, oxígeno y dióxido de carbono en ese proceso,
asentaron las primeras bases de la atmósfera controlada. La primera sala
de atmósfera controlada a nivel comercial se construyó en Inglaterra en
1929; y en 1930 se detonó esta tecnología con un crecimiento rápido utili-
zada para el almacenamiento de manzanas y peras.
A principios de los años cincuenta se convirtió la primera cámara de refri-
geración convencional en atmósfera controlada en los Estados Unidos, po-
niendo un sello de lámina metálica en las paredes y techo. El uso de cajo-
nes pallet dio inicio a mediados de los años cincuenta y este cambio llevó
a la construcción de frigoríficos más altos a la expansión de las atmósferas
controladas. La expansión más significativa de la atmósfera controlada en
los Estados Unidos se dio en los años sesenta, cuando los empacadores y
comercializadores de manzana del Estado de Washington vieron las ven-
tajas de tener manzanas
Red Delicious
y
Golden
de buena calidad durante
prácticamente todo el año con el uso de esta tecnología. Para finales de los
años ochenta los Estados Unidos ya alcanzaban una capacidad de almace-
namiento en atmósfera controlada para 100 millones de cajas empacadas.
Un reporte del Departamento de Agricultura del Estado de Washington
indica que en 1997 se tenía en el Estado, una capacidad total de almace-
namiento para 181 millones de cajas empacadas, de la cual el 67% era de
atmósfera controlada y el resto de refrigeración convencional.
En el Estado de Chihuahua y en México, el primer frigorífico con at-
mósfera controlada se construyó en Nuevo Casas Grandes en 1974
por la empresa Empacadora Paquimé, el cual contaba con cuatro
salas para 2,200 cajones por sala; 4 años más tarde aumentaron su
capacidad a 16,000 cajones y actualmente tienen una capaci-
dad instalada para 34,000 cajones. El crecimiento de la
atmósfera controlada también se extendió a otras
zonas productoras de manzana del Estado. En
la última década un número significativo de
salas de refrigeración convencional se han
convertido a atmósfera controlada y la
mayoría de los nuevos frigoríficos han
adoptado también esta tecnología.
De acuerdo a datos obtenidos por
UNIFRUT en diciembre de 2010, la
capacidad total de refrigeración en
el Estado era de 320,000 toneladas,
de la cual el 55% es refrigeración
convencional y 45% atmósfera
controlada. El total de frigoríficos
destinados a la refrigeración de
manzana es de 110 de acuerdo a
los registros de UNIFRUT. Se esti-
ma que en el año 2011 se puede
tener un incremento del 7% en la
capacidad de almacenamiento,
ya que algunas empresas están en
proceso de construcción de nuevas
cámaras, la mayoría de atmósfera
controlada.